Respete las luces del solmáforo

 
By 5 junio 2010
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La vida en nuestro planeta es un regalo en gran parte de nuestro astro rey, el Sol. Tanto es así que sin la presencia de este, nuestra querida “Tierra” no sería más que polvo y rocas. Pero como en todas las cosas, “no existe nunca la bondad absoluta”, junto con su inapreciable regalo de luz y calor, nos envía también una surtida variedad de radiaciones, que de no ser por la hoy tan maltrecha capa de Ozono, ya nos habrían hecho desaparecer como especie.

Esta radiación que recibimos y que tanto nos desvela, llamada ultravioleta (UV), nos llega fundamentalmente en forma de UV-A, UV-B y UV-C (ultravioleta A, B y C). La UV-C, considerada perjudicial para la vida, es absorbida por el oxigeno y ozono de la atmosfera al igual que casi la totalidad de las UV-B, llegando por tanto la radiación UV-A libremente.

Según estudios, se sabe que estas radiaciones UV tienen efecto mutagénico (producen mutaciones de las células) afectan el sistema inmunológico debilitándolo, provocan quemaduras y envejecimiento prematuro de la piel; además irritaciones, arrugas, manchas, pérdida de la elasticidad, melanomas, y el temido cáncer de esta.

Adelante con los Solmáforos…

Hace hoy 5 años que se invento un equipo muy ingenioso y útil en Chile, para alertar a la población de los niveles de radiación que estaban recibiendo continuamente. A este original equipo se le bautizo como “Solmáforo”, haciendo referencia a su parecido con los semáforos del tránsito. En este caso lo que se media eran los niveles de radiaciones UV recibidas, que mostraba mediante un código de colores (verde: bajo, amarillo: medio, naranja: alto, rojo: peligroso y violeta: extremo). En particular en Chile monitorean la banda UV-B que logra filtrase hasta nosotros por ser peligrosa para la vida y la salud humana.

Este hermoso pero alarmante “solmáforo” hoy se ha convertido en incansable vigilante en lugares concurridos y soleados tales como piscinas, playas y plazas públicas. Pero como era de esperarse su uso ha comenzado a universalizarse. Ya países como México con densidades de poblaciones en aumento y con un clima que se “calienta” por años se han parcializado a favor de tan eficiente “vigilante público” pretendiendo crear conciencia en la población sobre el peligro que representa la exposición a los rayos solares sin la adecuada protección. Para este fin este equipo tiene en sus costados una tabla que indica el tipo de protector solar que se debe usar según la intensidad de las radiaciones recibidas y el tipo de piel de las personas.

Ya en áreas de consulta externa del Hospital Universitario de la Universidad Autónoma de Nuevo León (UANL), México, podemos ver un ejemplar de tan singular semáforo solar, señalándole a los asiduos al lugar que su piel necesita atención, pues hay un “enemigo invisible” que la acecha.

Algunos datos finales…

  • El agujero en la capa de ozono es mayor en la Antártida por lo que Chile, por su situación geográfica, es uno de los países más afectados en el Hemisferio Sur, al recibir por esta causa radiaciones UV menos atenuadas.
  • Según la NASA si no se hubiera firmado el tratado de Montreal, dos terceras partes de la capa habría sido destruido y el “agujero” de ozono hubiera sido destruido. La radiación ultravioleta dañina hubiera aumentado hasta 6 veces. Esto implicaría que solo 5 minutos de exposición al Sol causarían quemaduras de la piel y los niveles de rayos ultravioletas durante el verano hubieran aumentado hasta 30 porciento.
  • “Cada año se producen en el mundo de 2 y 3 millones de nuevos casos de cáncer de piel no melanocítico y más de 130 mil nuevos casos del melanocítico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), estimándose que anualmente mueren 66 mil personas por melanomas malignos”.
  • Nueve de cada 10 casos de cáncer de piel secundario a las radiaciones UV diagnosticados precozmente pueden ser tratados sin complicaciones futuras.
  • En México se reporta el incremento de los padecimientos en la piel hasta en 30 por ciento durante la primavera y verano, siendo los más afectados por los rayos solares los niños, adultos mayores y las personas de tez blanca.

Referencias:
[1] Wikipedia – Solmáforo
[2] Solmáforo – Sitio web oficial

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