¿Cuán baja debe ser nuestra presión arterial?
La hipertensión arterial afecta a cerca de “mil millones de personas en todo el mundo y se espera que en el 2025 alrededor de 1 560 millones de adultos la padezcan”. Hoy en día no se logra conocer la(s) causa(s) que la provoca en el 90% de los casos. No obstante, en más de siglo y medio de estudio continuado ha ocurrido una verdadera revolución de conceptos nuevos sobre prevención, estilos de vida y repercusión de esta en nuestra salud. Realmente la hipertensión se comporta como un asesino silencioso, teniendo como a sus mejores aliados a la obesidad y el colesterol elevado (hipercolesteronemia).
Viviendo por debajo de 120/80
La hipertensión arterial suele desarrollarse lentamente (durante años) en los adultos, sin embargo en los niños y adolescentes obesos ocurre con rapidez, prolongándose hasta la edad adulta. El envejecimiento arterial presente en niños y jóvenes con hipertensión es similar al de las personas con edad avanzada (post gorditos). En la actualidad se suele comparar los efectos de la presión arterial elevada con los del colesterol elevado, pues los efectos se exacerban con la edad y la obesidad, dañando el funcionamiento del corazón a largo plazo.
Aunque usted crea que exageramos, la hipertensión se asocia a anginas de pecho y ataques cardiacos, insuficiencias arteriales, aneurismas, trastornos cognoscitivos y demenciales (incluida la enfermedad de Alzheimer). El riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral aumenta cuando la presión arterial aumenta. En China la hipertensión está en el origen de más de un millón de muertes prematuras y solo en el 2005 murieron 2,3 millones de personas por causas cardiovasculares atribuibles directamente a la hipertensión.
Por si fuera poco, han surgido evidencias de que los valores de presión sanguínea topes considerados normales (120/80) no son suficientemente bajos, y que además no se está haciendo lo necesario para que la gente aprenda a vivir o pensar en valores inferiores al supuesto normal. Con cifras superiores a 75mm-Hg de presión arterial sistólica (valor más alto), es mayor el riesgo de sufrir un ataque al corazón o un derrame cerebral, y este riesgo se duplica por cada aumento de la presión sistólica en 20mm-Hg o por cada 10mm-Hg de la diastólica (valor más bajo).
Verdaderamente estaríamos mejor si nuestras cifras de presión habituales estuvieran siempre por debajo de 120/80, por lo que, solo nos queda darles algunas sugerencias para alcanzar estos valores.
Sugerencias para derrotar a la hipertensión
Se cree que 2/3 de las personas con hipertensión diagnosticada no logran un adecuado control de la presión arterial. Ellas, con la sola realización de estas no siempre sencillas sugerencias pudieran logralo.
- Reducir el peso corporal a valores adecuados a su talla y edad o próximos a este. Su peso ideal sería más o menos el valor de su talla en cm menos 100. El resultado sería su peso ideal aproximado en kg. La dieta y el ejercicio son sus aliados para lograr este objetivo. “Una persona obesa que pierde 20 libras puede esperar una caída de 5 – 20 mm Hg en la presión sanguínea”.
- Hacer ejercicios físicos con regularidad por media hora o más al menos 3 veces por semana. Caminando 30 minutos al día se logra reducir la presión sistólica en 4–9 mm Hg o más.
- Comer con mesura. Siga una dieta rica en frutas y vegetales, evite las comidas fritas o ricas en grasas animales. Coma muy bajo de sal (no más de 1.500 mg/día)[1]. Tenga presente que los dulces, conservas, quesos jamón, pan, etc. contienen sal en mayor o menos medida. Una dieta correcta puede disminuir la presión en 10 a 22 mm-Hg.
- Consumo mínimo de bebidas alcohólicas. No más de 30ml de etanol que equivale a: 2 latas de cerveza, dos copas de vino, un quinto del vaso de whisky (60ml) por día en los hombres. En las mujeres se recomienda la mitad de las medidas dadas. Cantidades superiores provocan elevaciones de la presión sanguínea.
- No fumar. (ningún tipo de tabaco o cigarro).
- Control del stress. Quizás sea esto lo más difícil de lograr pues prácticamente todo lo que nos rodea afecta de una manera u otra nuestro nivel de stress. Para reducir el stress sugerimos que se modifiquen en algo los paseos del fin de semana para que incluyan una interacción más activa con la naturaleza, sobre todo para los que viven en zonas urbanas. No posponga las vacaciones planificadas. Practique Tai Chi. Decore su casa con plantas, pinte las paredes con colores cálidos. Sí su trabajo es fundamentalmente físico busque actividades intelectuales como leer para sus ratos de ocio y viceversa.
Tres sugerencias especiales
- Si tiene la presión elevada luego de haber tomado los medicamentos indicados, puede quitarse los zapatos y poner la planta de los pies sobre el piso por media hora. Esto suele favorecer el descenso de la presión en un período corto de tiempo.
- El tener por períodos de tiempo prolongado los valores de presión normal no quiere decir que debe detener el tratamiento porque se ha curado, sino que el tratamiento es efectivo y correcto. NO LO SUSPENDA.
- Freír con aceite es igualmente dañino que hacerlo con grasas animales pues el aceite se satura con el calor y se vuelve igualmente dañino.
Referencias:
[1] – Dummies.com - Lowering Your Salt Intake
[2] – Harvard Medical School - Hypertension: Controlling the “silent killer”
