Ponga fin a sus incontinencias

Generalmente no nos acordamos de nuestra vejiga o intestinos hasta que un buen día nos damos cuenta que algo va mal, ¡Hemos perdido el control sobre estos!, y es entonces que usted se empieza a preocupar por tener un baño al alcance de la vista todo el tiempo, en un esfuerzo por evitar situaciones embarazosas o desagradables debido a una incontinencia, o se acuden a las almohadillas adsorbentes para protegerse del mal rato.
Cerca de 25 millones de adultos padecen de incontinencias (pérdida involuntaria de orina o heces en cantidades que dificulta a los afectados el mantener una buena higiene y llevar una vida social ordinaria). ¿La Causa? En las mujeres raras veces se habla de ello, pero está comúnmente asociada al esfuerzo y traumas sufridos durante el parto. En los hombres en más del 80% de los casos se deben a afecciones prostáticas de base.
Controlando la incontinencia
El comienzo suele ser progresivo, siendo tan ligera la incontinencia que solo una almohadilla adsorbente ocasional suele ser suficiente para detener la fuga y seguir viviendo una vida normal. Si el problema empeora, al punto en que debe tener un baño a su al alcance todo el tiempo o comienza a afectar sus rutinas habituales (caminatas, viajes, oportunidades de trabajo, sexo o vida de relación) por la “imposibilidad de controlar las fugas” ha llegado entonces el momento de tomar acción.
Las incontinencias pueden llegar incluso a afectar el sueño y el estado de ánimo, estando frecuentemente asociadas con síntomas depresivos y complejos, además de afectar hasta la capacidad física del aquejado (al imposibilitar la realización de ejercicios) e intelectual de estos. Las mujeres de edad que con frecuencia deben precipitarse al baño tienen un 26% mayor de probabilidades de caerse y un 34% adicional de fracturarse un hueso. La incontinencia también es una de las principales causas para internar una persona en el asilo, lo que motiva que algunos traten de ocultar su condición en vez de buscar ayuda.
Aunque engendra miedo y vergüenza, usted puede estar seguro que la incontinencia no es un problema psíquico o un fracaso personal. La incontinencia es una sintomatología médica, y merece la misma atención que cualquier otro padecimiento.
Soluciones
Existen opciones de medicamentos fáciles de tomar para aliviar la incontinencia urinaria, además de un grupo de ejercicios específicos encaminados a fortalecer los músculos de la pelvis, que están involucrados en el control de la vejiga y el intestino. Las opciones quirúrgicas actuales incluyen procedimientos ambulatorios en consultas externas que brindan resultados tan buenos como un salón de operaciones. En casos severos de incontinencia anal se puede llegar incluso a la reparación quirúrgica del esfínter. Pero preste atención: “varias compañías han descubierto que se puede hacer mucho dinero con la venta de productos para la incontinencia. Su mejor opción son las prescripciones de su médico”.
Aliviando la incontinencia
A menos que realice ejercicios vigorosos o que tenga una condición médica (por ejemplo, cálculos en los riñones) que requiera tomar mucho líquido, puede seguir las siguientes recomendaciones para mejorar los síntomas de la incontinencia urinaria:
- No tome más de de 6 – 8 vasos de líquido (incluyendo jugos, leche, etc.) cada día.
- No tome más de 8oz. a la vez.
- Tómese el agua despacio. Mientras más rápido se llene su vejiga, es más probable que sienta urgencia.
- Minimice las bebidas con cafeína y gaseadas así como la ingestión de bebidas alcohólicas las que de ser posible debe suspender.
- Elimine las comidas muy condimentadas, con exceso de grasas así como tienda a ingerir alimentos con mesura (no grandes volúmenes de alimentos de una vez).
- Nota: Si tiene sed porque está haciendo calor o porque estuvo haciendo ejercicios, no dude en tomar agua.
Referencias:
[1] Wikipedia – Fecal incontinence
[2] Wikipedia - Incontinencia urinaria
[3] Harvard Medical School
[4] How to Get Rid of Stuff - How to Get Rid of Urinary Incontinence
